Tras la guerra civil española, los ingenieros soviéticos comenzaron a diseñar nuevos prototipos para que las fuerzas acorazadas de la gran madre patria fueran superiores a las del resto del mundo. Estaba claro que los carros ligeros, si bien útiles en misiones de caballería y reconocimiento, no servían de mucho en combate contra carros más pesados.
En 1940 ya existían carros del tipo KV-1 y KV-2 , que estaban en la cadena de producción regular de las fábricas soviéticas. De todos modos, el alto mando ordenó crear prototipos de carros más pesados aún.
Se diseñaron diversas variantes equipadas con más blindaje (hasta 90mm) o con variaciones de cañón (incluso el de 85mm DT). No obstante, en marzo de 1941 se ordenó la construcción de un modelo definitivo de KV-3. Éste debía estar equipado con un blindaje de unos 120mm y un cañón de 107 mm.
KV 3

La fábrica de Kirov fue la que recibió el encargo de fabricar estos carros, a un ritmo de unos 80 o 100 carros al mes. Sin embargo, el estallido de la guerra en suelo soviético hizo que estos planes de fabricación se detuvieran y se diese prioridad a proyectos ya existentes y más fáciles de producir.
De haberse llevado a cabo la producción en serie de este monstruo de metal, los alemanes habrían tenido aún más difícil su campaña rusa. Hay que tener en cuenta que el Tigre alemán sólo tenía 120 mm de blindaje y que el cañon de 107mm era, sin duda el anticarro más poderoso del momento.
Los pocos KV3 que pudieran ser producidos antes de la cancelación del proyecto habrían sido entregados a las unidades de tanques de la guardia, pero hay poca información al respecto. Pudieron haber combatido en Leningrado y posteriormente ser trasladados a Stalingrado, pero debido a su escaso número, los alemanes no tendrían mucho problema en darles caza en caso de actuar en solitario.
POSIBLE BATALLÓN DE KV3


